El verano es una época maravillosa, con una luz especial y un ánimo diferente. La ausencia de frío, unas temperaturas muy agradables, la brisa especial de San Fernando y la cercanía de la playa, son los mimbres perfectos para que esta estación sea del agrado de todos.

La Residencia se prepara de forma especial para el estío con una programación de actividades específicas propias del verano; un menú adecuado para estas fechas, atractivo y saludable al mismo tiempo y entre otras cosas, también con un programa preventivo desde el Servicio médico y enfermería, así como desde el Servicio de Fisioterapia para evitar complicaciones en posibles patologías que puedan verse agravadas por el calor.

Y es que, como nos indican desde el Servicio médico de la Residencia, “las patologías cardiovasculares pueden verse descompensadas durante esta estación y por tanto, requiere en ocasiones, de un reajuste del tratamiento. También pueden verse agravadas otras enfermedades, como las de tipo respiratorio, la esclerosis múltiple o el insomnio. Por otro lado, el calor y la humedad están relacionados con la aparición de enfermedades que pueden desestabilizar a las personas mayores, como son las infecciones de orina, la gastroenteritis, los cuadros confusionales o el famoso golpe de calor”.

Para evitar esto, desde el Servicio médico realizamos una labor preventiva activa mediante el seguimiento de los residentes que cumplen criterios de mayor fragilidad, como ocurre en el caso de cardiopatías, diabetes, insuficiencia renal y respiratoria o sobrepeso.

Este control preventivo se realiza en coordinación con el Servicio de enfermería de la Residencia. Ambos servicios realizan un seguimiento exhaustivo de constantes, glucemias, peso y otras pruebas complementarias que permiten tener la información necesaria para evaluar los casos que son más susceptibles de sufrir una descompensación durante esta época del año.

Además, desde el Servicio médico se fomentan hábitos saludables, como una correcta hidratación, evitar la exposición solar en horas clave, el uso de fotoprotector con índice máximo, la ingesta de alimentos de fácil digestión ricos en frutas y verduras, el control de temperatura en la residencia y el optar por prendas ligeras y aquellos complementos que actúen como medidas de protección (gorras, sombreros, gafas…). El cumplimiento de un estilo de vida saludable no sólo ayudará en esta época del año, sino que repercutirá positivamente en la calidad de vida del residente.

Por otro lado, desde el Servicio de Fisioterapia nos indican que “una de las patologías que con mayor frecuencia se ve agravada por las altas temperaturas es la Insuficiencia venosa periférica, ya que el sol y el calor tienen un efecto dilatador sobre las venas, lo que empeora el retorno venoso  provocando así un aumento de los síntomas: mayor hinchazón, cansancio, pesadez, etc.

“Ante la llegada de la época estival – nos comentan -, aconsejamos siempre  varias medidas preventivas como mantener las piernas elevadas, evitar calzados y prendas que ejerzan presión, realizar ejercicios suaves de miembros inferiores, como ponerse de puntillas o realizar círculos con los pies, entre otros”.

En la Residencia disponemos de tratamientos de fisioterapia específicos, como la masoterapia deplectiva y los vendajes compresivos, que favorecen el retorno venoso, mejorando los edemas y la pesadez.

La alimentación es otro de los aspectos a tener en cuenta en verano. Desde el Servicio de cocina, se elabora un menú refrescante que contiene todos los alimentos que no pueden faltar como carnes, pescados, cereales, frutas y verduras, siempre ajustado a las necesidades y particularidades de los residentes.

En el menú de verano, según nos indican desde Cocina, “evitamos los guisos y las comidas copiosas, garantizando sin embargo la ingesta de proteínas con preparaciones ligeras. Siempre contamos con los gustos de los residentes buscando las fórmulas más atractivas y fáciles para ingerir, de forma que así nos aseguramos también de que toman todos los alimentos necesarios para una dieta saludable”.

En verano, no faltan en la mesa las ensaladas, el salmorejo, el gazpacho, etc.

Los Gerocultores, por su parte, además de vigilar que los residentes estén debidamente hidratados – les ofrecen constantemente agua-, se ocupan de que vayan vestidos de una forma adecuada, es decir, con prendas ligeras, holgadas, con colores claros y que transpiren para favorecer la comodidad de movimientos. El calzado debe ser cómodo y de un material que transpire, no siendo adecuados los zapatos que no sujeten bien el pie, ya que pueden dar lugar a caídas.

En este sentido, los gerocultores avisan a los familiares para que se encarguen de cambiar el vestuario según la estación y le proporcionen aquellas prendas que sean las adecuadas.

También vigilan que en las salidas, se protejan debidamente del sol con crema de protección solar, gorras, sombreros y gafas de sol.

Además, en verano tenemos preparadas muchísimas actividades propias para esta época del año que se realizan desde el Servicio de terapia ocupacional.

La actividad estrella por excelencia son las salidas a la playa que realizamos desde el mes de julio prácticamente todas las semanas y en las que los residentes disfrutan mucho de los paseos y los baños. Esto les ayuda a estar orientados en el espacio y en el tiempo, a salir de la rutina y a disfrutar de todo lo que les aporta la playa. En muchas ocasiones, nos acompañan los familiares.

Otras actividades propias de verano y que les ayuda especialmente a situarse en la realidad y en el momento, son las celebraciones que realizamos en el centro de una forma paralela a las que se desarrollan en San Fernando, como la fiesta de la Feria del Carmen y la Sal o la Fiesta de San Juan. En ambas, decoramos la Residencia acorde con la festividad, realizamos actividades y tenemos actuaciones, con objeto de acercar el ambiente festivo a los residentes, especialmente a aquellos que no pueden salir del Centro.

Asimismo, en verano, disfrutamos de las actividades de ocio que ofrece la Isla y en concreto, su Ayuntamiento, como por ejemplo las veladas musicales que tienen lugar por la tarde-noche, con el fresco, en el Parque de la Alameda, donde los residentes bailan y cantan al son de la música en directo que ofrecen los grupos congregados allí a tal efecto.

Y no olvidamos las salidas procesionales del Día del Carmen y el Día de la Asunción, que son todo un acontecimiento en San Fernando, que congregan a muchísima gente y se genera un ambiente del que disfrutamos residentes y familiares.