Servicio de Fisioterapia – Residencia de mayores de Cruz Roja Española en San Fernando 

En los mayores, se producen una serie de alteraciones en el organismo que pueden conducir en muchos casos, a un estado de reposo prolongado no deseado. Hablamos de la pérdida de masa muscular, la disminución de la flexibilidad de los ligamentos así como de la capacidad de reacción o, entre otras, la ralentización de los movimientos.

Todo ello afecta de manera directa al sistema cardiovascular, respiratorio y musculoesquelético, y por tanto, hay que tratar de evitar este estado cuando todavía sea posible o aliviar sus efectos en otros casos, mediante técnicas específicas y hábitos adecuados, como una buena higiene postural.

La Higiene Postural se define como “postura correcta”, ya sea en posición estática o en movimiento, que se consigue manteniendo alineadas la cabeza y la columna vertebral, así como las extremidades superiores e inferiores.

Cada mayor tiene sus propias circunstancias y dependiendo de su estado, la higiene postural tendrá un objetivo u otro.

En este sentido, en aquellos mayores que conservan su movilidad y son autónomos, la higiene postural tendrá una función fundamentalmente preventiva, para evitar posibles posturas que les perjudiquen a medio/largo plazo o les provoquen lesiones. En estos casos, desde el servicio de fisioterapia, realizamos un tratamiento que consiste en:

–   Ejercicios de reeducación de la postura durante la deambulación, con o sin ayudas técnicas.

–   Enseñar a los residentes técnicas para mantener una buena posición y prevenir lesiones durante la realización de las actividades de la vida diaria y las transferencias.

–   Ejercicios de flexibilidad y tonificación de la columna vertebral.

–   Ejercicios de potenciación de la musculatura de la zona que rodea a las rodillas.

–   Pautas de higiene postural en sedestación (permanecer sentado de forma autónoma).

Sin embargo, en los mayores que permanecen en silla de ruedas o están encamados, planteamos un tratamiento enfocado más a corregir las tendencias patológicas posturales propias de la inmovilidad, así como las retracciones miotendinosas y la anquilosis. Con ellos, trabajamos de la siguiente forma:

–   Nos aseguramos en primer lugar de que la silla de ruedas esté adaptada a su estado físico y a sus necesidades.

–   Controlamos la correcta posición del residente, es decir, buen apoyo de los pies en los reposapiés, correcto control cefálico y de tronco, caderas y rodillas a 90º.

–   En el caso de que usen órtesis posturales, debemos controlar la buena colocación de las mismas y vigilar las posibles lesiones.

–   En los residentes encamados, lo gerocultores le realizan cambios posturales cada dos horas, para evitar las UPP (Úlceras Por Presión). Además, desde el servicio de fisioterapia llevamos a cabo el Programa de encamados, en el que se realizan tratamientos específicos y personalizados orientados a evitar posturas perjudiciales muy propias de este estado, como el pie equino, la posición flexora (cadera, rodilla), o las contracturas, entre otras.