Una atención dirigida a aliviar los síntomas y a mejorar la calidad de vida de los afectados

Servicio de Fisioterapia – Residencia de mayores Cruz Roja San Fernando

En la Residencia, atendemos a mayores y no tan mayores con esta enfermedad, a los que prestamos una atención integral asistida por un equipo multidisciplinar: psicólogos, fisioterapeutas, médicos, enfermeros, etc. La atención que les ofrecemos va dirigida a aliviar los síntomas de la enfermedad ya mejorar su calidad de vida y la de sus familias.

Cabe destacar que varios estudios publicados han venido demostrando desde hace años que la atención integral y multidisciplinar, por parte de un equipo de profesionales especializados en la enfermedad, mejora la calidad de vida de las personas afectadas de ELA y la de sus familias, hasta el punto de contribuir a alargar el proceso de evolución de la enfermedad.

Las imágenes son generales, no tienen por qué corresponder a los casos de los que se habla en el artículo.

ELA o Esclerosis Lateral Amiotrófica

La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurológica  degenerativa y progresiva, que se caracteriza por la muerte progresiva de las motoneuronas centrales y periféricas, un tipo de células nerviosas que controlan el movimiento de la musculatura voluntaria. Se manifiesta principalmente con debilidad muscular, amiotrofia (disminución de masa muscular) e hiperreflexia (aumento de los reflejos).

Es una enfermedad poco frecuente, siendo la edad media de su aparición de 56 años por causas que aún se desconocen, aunque en el 10% de los casos hay un componente genético.

En la Residencia, atendemos a mayores y no tan mayores con esta enfermedad, a los que prestamos una atención integral asistida por un equipo multidisciplinar que propone un tratamiento específico para cada caso, en función de la fase clínica y del estadio evolutivo.

Durante el tratamiento, es preciso hacer  un seguimiento pormenorizado para controlar la tolerancia del residente así como sus necesidades. Y siempre intentando mantener la máxima independencia y funcionalidad.

Los objetivos principales de este abordaje multidisciplinar, son:

  • Disminuir, en la medida de lo posible, la progresión de la sintomatología del paciente.

  • Tratamiento sintomático de los problemas concomitantes.

  • Aumentar la capacidad funcional de los pacientes, mejorando su calidad de vida.

Abordaje fisioterapéutico de la ELA

En estos casos, desde el Servicio de Fisioterapia de la Residencia, realizamos en primer lugar, un examen exhaustivo y una evaluación del paciente, atendiendo también a los informes del resto de profesionales del equipo multidisciplinar del Centro.

En este examen debemos valorar las disfunciones del paciente, que pueden ser susceptibles de tratamiento de fisioterapia (debilidad muscular, limitación de la movilidad, estado de la marcha, espasticidad….).

Los objetivos específicos que nos proponemos con el abordaje en fisioterapia son:

  • Prevenir la aparición de contracturas musculares y deformidades osteoarticulares.

  • Mantener la amplitud articular.

  • Conservar el tono muscular y postural.

  • Aliviar las algias.

  • Favorecer las transferencias.

  • Favorecer la bipedestación y la marcha (cuando aún la conserve)

  • Prevenir las complicaciones respiratorias.

Tratamiento ELA – Fisioterapia

Los tratamientos que empleamos para obtener estos resultados son:

  • Cinesiterapia pasiva: Movilizaciones realizadas por el fisioterapeuta.

  • Cinesiterapia activa: Movilizaciones realizadas exclusivamente por el residente.

  • Cinesiterapia activo-asistida: Movilizaciones realizadas por el paciente con la asistencia del fisioterapeuta.

  • Estiramientos suaves.

  • Hidroterapia: los ejercicios en el agua favorecen algunos movimientos y trabajan la fuerza con la resistencia del agua. Además, tiene efecto sedante y de relajación muscular.

  • Fisioterapia respiratoria, evitando el drenaje postural y la percusión: Ejercicios y técnicas respiratorias dirigidos a mantener la máxima capacidad respiratoria posible, y a evitar el acúmulo de secreciones. Se debe evitar el drenaje postural (posturas específicas que favorecen la eliminación de secreciones por lóbulos pulmonares) y percusiones ( palmoteo rítmico sobre el tórax, realizado por el fisioterapeuta, que favorece el despegue y eliminación de secreciones), ya que ambas técnicas pueden fatigar al paciente.

  • Ejercicios de control postural.

  • Fisioterapia analgésica (electroterapia, crioterapia, termoterapia): Fisioterapia para aliviar el dolor, y que engloba distintas técnicas, tales como la termoterapia (terapia con calor), crioterapia (terapia con frío) y electroterapia (terapia que utiliza corrientes de baja, media y alta frecuencia).

  • Masoterapia relajante o estimulante: Masajes relajantes de la musculatura contracturada o masajes estimulantes de la musculatura hipotónica (que ha perdido tono muscular).

  • Uso de órtesis posturales o ayudas técnicas, si precisa.

  • Ejercicios de coordinación y movimientos globales.

  • Deambulación asistida y transferencias (cuando se mantenga aún la capacidad).

La pauta de tratamiento siempre será diseñada y controlada continuamente por los fisioterapeutas, y adaptada a la capacidad del paciente. Los fisioterapeutas asesoran y forman tanto al paciente como a sus cuidadores, en los diferentes aspectos relacionados con el tratamiento, manejo y cuidados necesarios para el paciente en las diferentes etapas de la enfermedad.