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Síntomas psicológicos y conductuales en la demencia (SPCD)

Elena Rosso – Psicóloga

Los SPCD más comunes son: alteración del pensamiento, ilusiones y alucinaciones, agresividad, depresión, ansiedad, euforia, apatía, desinhibición, irritabilidad, hiperactividad motora, vocalizaciones repetidas, alteración del sueño y aumento/disminución del apetito.

Estos síntomas pueden aparecer en cualquier momento de la enfermedad y en muchos casos, pueden ocasionarse y/o agravarse por influencia de factores psicológicos o ambientales, por lo que son susceptibles de tratarse y por tanto, de solucionarse o al menos, de controlarse.

En la Residencia, estudiamos y analizamos de forma pormenorizada cada caso, actuando así en consecuencia.

Pero, ¿Qué son?

Se podrían definir como las alteraciones de la percepción, del contenido del pensamiento, del estado de ánimo o de la conducta que a menudo se presentan en los pacientes con demencia. Entre los síntomas psicológicos, cabe destacar la depresión, la ansiedad o la psicosis, y entre los conductuales, la agresividad, la hiperactividad motora y/o la desinhibición.

Estos síntomas generan sufrimiento, tanto en el cuidador/a como en el/la paciente, y representan una de las consecuencias más invalidantes de la enfermedad. Además, favorecen el empeoramiento del estado de deterioro de la persona que los padece, tanto desde un punto de vista cognitivo como funcional, así como el aumento de las sujeciones tanto físicas como psicológicas.

Éstos pueden aparecer en cualquier momento de la enfermedad y de una manera muy diferente según el caso. Pueden ser por influencia de factores psicológicos y ambientales, por lo que son susceptibles de tratarse y en muchos casos, de controlarse.

El tratamiento tanto preventivo como una vez que aparecen, consiste, en líneas generales, en cubrir las necesidades básicas, aplicar el tratamiento de la comorbilidad médica y psiquiátrica, favorecer la adaptación del entorno, adoptar el tratamiento farmacológico específico y asesorar y apoyar al paciente y a sus cuidadores.

Los SPCD más comunes son: alteración del pensamiento, ilusiones y alucinaciones, agresividad, depresión, ansiedad, euforia, apatía, desinhibición, irritabilidad, hiperactividad motora, vocalizaciones repetidas, alteración del sueño y aumento/disminución del apetito.

En cada caso en particular, habrá que realizar un estudio detallado para poder afrontarlos de la manera más eficaz posible. Hay que estudiar posibles desencadenantes, el modo específico en el que se presentan y las consecuencias que tienen sobre el entorno y sobre el residente. Asimismo, debemos investigar sobre la historia del residente, ya que nos dará pistas para afrontarlos de la mejor manera.

Para estos casos, hay unas pautas generales de actuación que aplicamos en la Residencia, según el tipo de síntoma, como a continuación os detallamos:

  • ALTERACIONES DEL PENSAMIENTO Y ALUCINACIONES

Las creencias erróneas o los delirios son los más habituales como alteraciones del pensamiento. Por ejemplo: el/la residente piensa que le han robado aquello que no encuentra.

Las alucinaciones, por otro lado, consisten en la percepción falsa, principalmente de tipo visual o auditiva, u otra experiencia sensorial insólita.

¿Cómo actuamos?

Procuraremos un entorno familiar, evitaremos en la medida de lo posible los desencadenantes, orientaremos o distraeremos la atención hacia otros temas, no discutiremos con ellos y no reforzaremos ni aumentaremos el contenido del pensamiento alterado.

  • AGRESIVIDAD

Cualquier conducta física o verbal que puede causar daño u oposición y resistencia a recibir la ayuda necesaria.

¿Cómo actuamos?

Respetando los gustos premórbidos (previos a la enfermedad), promoviendo su autonomía y privacidad. Asimismo, cuando nos acerquemos, lo haremos de frente, utilizando el lenguaje no verbal, avisando, explicando, negociando y reforzando su dignidad.

  • DESINHIBICIÓN

Falta de tacto social en el lenguaje, la expresión corporal u otras conductas.

¿Cómo actuamos?

Evitando los posibles desencadenantes, desarrollando actividades físicas, lúdicas y potenciando el contacto social. Reaccionaremos con respeto, humor y flexibilidad. No juzgaremos ni frivolizaremos, comprendiendo así dicha conducta en el contexto de la enfermedad.

  • HIPERACTIVIDAD MOTORA

Entendida como aumento de la deambulación o de otra actividad motora que no se explica por las necesidades básicas ni por otro SPCD.

¿Cómo actuamos?

Usando calzado y espacios seguros y ofreciendo una vigilancia constante mayor, si cabe. Caminaremos a su lado y le guiaremos, permitiéndole realizar la actividad, ofreciéndole si es necesario objetos para manipular. Es importante en estos casos no intentar detenerles.

  • VOCALIZACIONES REPETIDAS

Cualquier sonido o expresión vocal molesta que no obedece a un cambio en el paciente o su entorno.

¿Cómo actuamos?

Comprobaremos que estén cubiertas su necesidades básicas, y si hay falta o exceso de estímulos. Reforzaremos los momentos de calma.

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