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Algunos estereotipos e ideas equivocadas sobre los mayores y las Residencias de mayores (Parte I)

Elena Rosso

Psicóloga de la Residencia de Mayores de Cruz Roja en San Fernando

Todos estos estereotipos e ideas equivocadas, conllevan un indudable y evidente rechazo al envejecimiento, que sienten y padecen los propios mayores puesto que llegan incluso a interiorizarlos

Cuando hablamos de estereotipos, nos referimos a aquellas ideas o pensamientos que se tienen habitualmente sobre algo y en líneas generales, suelen responder a una percepción simplificada y en ocasiones, muy limitada que sólo puede cambiarse mediante el razonamiento lógico.

En este artículo, queremos analizar qué estereotipos están asociados actualmente a la vejez y a las Residencias de mayores y ver si tienen sentido o no. Nos consta, por nuestro trabajo y experiencia con los mayores en nuestra Residencia que muchos de ellos son negativos y también erróneos y aquí vamos a tratar de explicarlo:

 

Los estereotipos más comunes asociados a las personas mayores son los siguientes:

 –  “Los mayores se vuelven dependientes”

Es bastante generalista porque no todas las personas mayores se vuelven dependientes y en muchos casos, son más autónomos de cómo les hace entender su entorno.

En este sentido, uno de nuestros principales objetivos es favorecer la autonomía de nuestros mayores. Con ello buscamos proporcionarles el mayor grado posible de independencia y mediante ésta, aumentar su autoestima, mantener y/o recuperar las habilidades básicas y facilitar su integración social. Y esto lo llevamos a cabo con distintas actividades que desarrollamos desde los distintos servicios.

 

 –  “Existe inevitablemente un deterioro cognitivo o sensorial

No todas las personas mayores lo tienen pero incluso cuando existe evidencia de ello, es tratable.

En nuestra Residencia, realizamos un trabajo diario y constante en la cognición, que desarrollan conjuntamente Psicología y Terapia ocupacional. Los residentes susceptibles de trabajar con ellos esta parcela, están organizados por grupos según su deterioro cognitivo y cada día de la semana trabajan un área específica. Se realiza de forma progresiva y muchos de ellos conservan muchas capacidades y son independientes aún en las primeras fases. Con este trabajo personalizado, conseguimos que los mayores se sientan útiles, confíen en ellos mismos, se sorprendan de sus capacidades y aumenten su autoestima.

 

 –  “Los mayores poseen mal carácter”

Es lógico que una nueva etapa vital conlleve unos cambios de comportamiento en los ancianos. Se trata de la adaptación a la vejez. La adaptación al medio es un impulso básico que se da en todas las etapas. La tercera edad no es ninguna excepción, eso sí, posiblemente sea una de las más complicada. Los mayores pueden encontrarse desorientados, incomprendidos, deprimidos, aislados, enfadados, pesimistas, desagradecidos… Esto puede conducir a cambios drásticos de humor que afectarán directamente a su entorno.

En la Residencia somos bastante conscientes de ello y procuramos comprender estos cambios internos y acompañarles a lo largo del proceso, así como a sus familiares.

 

 –  “No se adaptan a nuevas situaciones”

Realmente sí son capaces de adaptarse a nuevas situaciones y más ellos que por su edad, han tenido que ir superando muchas etapas en su vida. En algunas ocasiones, sobre todo cuando existe deterioro cognitivo, se realiza de forma más lenta pero no quiere decir que no lleguen a superarlo.

 

 –  No tienen nada que aportarnos o enseñarnos

Dada su larga vida, los mayores pueden enseñar compartiendo experiencias y muchas de ellas nos servirán para resolver problemas. Debemos oírles y aprender de ellos.

Ejemplo de ello es el Programa de intercambio generacional que hemos desarrollado en la Residencia en colaboración con algunos Institutos de San Fernando, El compromiso no tiene edad y que responde a esta idea: mayores y jóvenes pueden hacerse mucho bien. Aquéllos comparten experiencia de vida y sabiduría y los jóvenes, la ilusión propia de su edad. Está resultando ser una experiencia muy gratificante y productiva.

 

 –  “Se comportan como niños pequeños”

En muchas ocasiones, es su entorno quien los percibe como tal y esto se traduce en una sobreprotección por parte de familiares y allegados que no siempre es bien aceptada por los mayores. A veces estos familiares incluso creen que sus mayores han perdido la capacidad de decisión sobre sí mismos y sobre su entorno, imponiéndoles en ocasiones su criterio.

A veces cuando una persona mayor se comporta como un niño caprichoso, significa que sufre alteraciones en su estado de ánimo, propios de la edad y otras veces debido a su condición que les dificulta valerse por sí solo, razones por las que se vuelve irritable, enojado, agresivo o bien, melancólico y triste.

 

Todos estos estereotipos e ideas equivocadas, conllevan un indudable y evidente rechazo al envejecimiento, que sienten y padecen los propios mayores puesto que llegan incluso a interiorizarlo. Su concepto de sí mismo se fe afectado al hacer suyo estos estereotipos negándose a llevar en muchos casos una vejez activa y sana. Se niegan a sí mismos deseos, pasiones, emociones, ya que creen que “no son adecuadas para su edad”.

Sin embargo, estos estereotipos mantenidos por los adultos no son compartidos, en la mayoría de los casos, por niños y adolescentes.

En breve, publicaremos otro artículo donde abordaremos los estereotipos e ideas equivocadas que existen sobre las Residencias de mayores.

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