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Las úlceras: prevención y tratamiento

Deseada Romero

Enfermera Residencia de Mayores Cruz Roja San Fernando

¿Qué son?

Las úlceras por presión (UPP), son áreas de necrosis focal en la piel y el tejido subyacente causada por una interrupción del flujo sanguíneo en la zona afectada como consecuencia de la presión prolongada entre una prominencia ósea y una superficie externa.

Constituyen un problema muy común, que afecta principalmente (más del 70 %) a pacientes de más de 70 años. En su prevención y tratamiento deben estar implicados tanto el personal asistencial como el propio usuario y sus familiares, a los cuales debemos prestarles todo nuestro apoyo y una enseñanza adecuada de las técnicas a aplicar.

Se estima que hasta el 95 % de las úlceras por presión son evitables, lo cual refuerza la necesidad de la actuación preventiva como prioridad principal más que centrarse solamente en el tratamiento de las úlceras establecidas

¿Cómo actuamos?

Desde el servicio de Enfermería de la Residencia, cuando llega un nuevo residente, realizamos una evaluación inicial para detectar los riesgos a padecer úlceras por presión: usuarios con enfermedad neurológica, malnutrición y/o deshidratación, incontinencia urinaria y/o fecal, inmovilizado, etc. A través de una valoración conocida como “Escala de Bradem” obtenemos unos resultados que nos indicarán el riesgo a padecerlas, si es leve/bajo, moderado o alto.

Una vez obtenido el índice de riesgo, debemos reconocer los factores causales, fundamentalmente la presión directa prolongada (mediante cambios posturales, almohadones, taloneras, colchones antiescaras y camas articuladas, así como otros factores importantes (fricción, humedad, sequedad excesiva, falta de higiene, malnutrición y deshidratación…) Cuando aparece la úlcera por presión, se pasará al tratamiento local de la misma, pero sin olvidar proseguir con las medidas generales antipresión, de limpieza y evitación de factores causales.

Diariamente realizamos el cuidado de todas las heridas. Una vez realizado el aseo por parte del gerocultor, se aplica a todos los residentes tratamiento de hidratación con cremas emoliantes o aceites hiperoxigenos, para evitar la aparición de las úlceras.

Ante cualquier anomalía en la piel, el gerocultor avisa al servicio de enfermería que realizará una primera valoración, aplicando, si son solo úlceras superficiales sin pérdida de la integridad de la piel, apósitos hidrocoloides y valoración diaria.

Si los resultados no son los esperados y pasamos a una úlcera profunda, entonces seguimos el procedimiento sobre tratamiento de úlceras con limpieza, desbridamiento, y apósitos en función del estado en que se encuentre para el control del tejido no viable, control de la inflamación e infección, control del exudado y estimulación de bordes para epitelización (cierre de la herida y curación).

En todo momento, mantenemos informado al médico del Centro y a su MAP (médico de Atención Primaria), al igual que a la enfermera de enlace del Centro de Salud al que pertenece la Residencia, para realizar el correcto tratamiento de la úlcera tanto médico como de enfermería.

Ante cualquier herida ó úlcera, siempre informamos a sus familiares para que tenga conocimiento del estado y evolución. Se realizan fotos de las distintas etapas por la que pasa la herida. Si fuese necesario, se derivaría al hospital o bien para valoración o tratamiento que precise a nivel hospitalario.

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